Edelweiss’s Voice

El sonido de mis letras

World Stage México – MTV

Si hace unos 14 años alguien me hubiera dicho que tendría la oportunidad de ir a algo como un Wolrd Stage de MTV, me hubiera dado el telele y lo habría disfrutado como nada, seguramente. Además de que hace 14 años se hacía mejor música, yo era adolescente y era demasiado fan de MTV y de todos los que rotaban ahí. Hoy en día ni sé qué número es MTV.

Lo cierto es que desde antes de venir a México, Nel ya había pillado que The Smashing Pumkins tocaría en el DF por los días de nuestra visita, precisamente en el Wolrd Stage México que se celebró anoche en el Auditorio Nacional, siendo el primero en Latinoamérica. No vendían las entradas y MTV tenía un mecanismo con sus patrocinantes, de entregarlas a quienes compraran mercancía y cumplieran ciertas dinámicas en comercios de México o por intenet. Lo cierto es que era necesario estar en el DF para participar.

Pero estar en la misma ciudad que los Smashing y no ir a verlos es un gran pecado, sobre todo si estás empezando a ser un luchador como nosotros: en los 30, pues. Así que mientras hacíamos el recorrido de Turibus por toda la Ciudad de México, decidimos bajarnos en la parada del Auditorio Nacional, a ver si podíamos aplicar la clásica de los rockeros guaros: pararnos en la puerta a ver si alguien nos regalaba una entrada. Ja! Una costumbre que jamás he tenido en mi ciudad, pero ni modo, era una sola oportunidad.

Preguntamos en la taquilla, si de pronto iban a vender las que sobraran y nos dijeron que no, que estaba prohibida la venta. Pero de inmediato saltaron miles de revendedores que nos ofrecían tickets desde mil hasta 400 pesos cada uno. Mil pesos son un poco menos de 100 dólares. Creíamos que era nuestra única alternativa, porque ya no teníamos chance de participar en los concursos porque ya habían cerrado y justo cuando estábamos sacando los reales para pagar, una de las trabajadoras de MTV nos saltó encima y nos dijo “no las compren. Más tarde vamos a regalar las que sobren”. No era para menos, entran 10 mil personas (o más) en ese auditorio.

Así que como buenos “luchadores rockeros guaros” (chiste interno) nos quedamos en la cola hasta que un par de horas después nos dieron nuestros boletos. Ya el solo hecho de entrar al Auditorio Nacional es para quedarse sin habla: enoooooorme, pulcro, una acústica impecable y con trabajadores súper amables y colaboradores, que para nosotros, venezolanos, es poco común en un sitio/evento de estos. Ah mundo, nosotros los provincianos que cada vez tenemos menos escenarios, estábamos con la boca abierta ahí.

El cartel

The Smashing Pumkins, Zoé y 30 seconds to mars, en ese orden aparecieron y tocaron. Es increíble la revolución que tiene 30 seconds to mars en las adolescentes mexicanas, por eso cerraron, eran el plato fuerte y lo más esperado.

MTV además sabe que Billy Corgan y su grupo ya no les gustan a su target y los pusieron a abrir. Y los que no éramos adolescentes en el público, lo agradecimos profundamente. Así que nos vacilamos a The Smashing Pumkins o lo que queda de ellos, pero con ruptura, regreso y nueva formación, sigue siendo una gran banda. Y Billy Corgan, engreído rockstar, lo sabe y demuestra sin verse opacado nunca, quién tiene el control a pesar de que sí le han pegado los años. En escena son increíbles, y Corgan mantiene un duelo a muerte con su otro guitarrista durante todas las canciones, que le da una fuerza a toda la presentación, que no se detiene. Súmenle a eso, las luces y el escenario propio de un show de MTV.

Una hora y media y todo el repertorio de los Smashing estuvo genial, desde muy viejas hasta las más recientes, poderosas y nulas, pero aunque suene a lugar común, la más “sentida” –por decirlo así- fue Tonight tonigh, que no en vano es una de las mejores de las canciones de los 90 y emblema de ese gran disco que es Mellon collie and the infinite sadness. Ah mundo, tenía yo 15 años.

Siguió Zoé y Dios mío, qué gran banda mexicana! Nos gustaba de escucharlos un poco por ahí, pero verlos en vivo es otra cosa, muy distinto. No puedes evitar no enamorarte de León y toda su fama de borracho, drogadicto o lo que sea, pero qué grande es! Nel dice que tiene afinidad con la escena de Federico Moura y es cierto: baila, toca pandereta, tiene un tono muy particular y una actitud de rockstar de las que a mí me gustan. Cómo quisimos llamar a mi querido Walter para ponerle alguna canción de Zoé.

No es solamente en Venezuela que trajinan a los músicos locales: el tiempo, el sonido y las luces de Zoé estuvieron muy pobres comparados con los otros, pero eso no impidió que tanto adolescentes, como “adultos” y luchadores entonaran juntos su temas.

Y con la euforia loca de fanáticas adolescentes, pero también muchachitos “modernos”, cerró 30 seconds to mars. Sé que están muy de moda y a toda la humanidad de menos de 20 años les encanta, pero a mi particularmente me pareció nulísima esa banda. Además, a Jared Leto qué le pasa? Está muy viejo para dársela de Servando y Florentino hace 10 años. Si es innegable que tiene un buen gañote, pero  no me gustan ni los temas, ni su pose galán galán, ni sus griticos de “jump, jump” o “Let me hear you screaaaaaaam”, “put your hands in the air”, en absolutamente todas las canciones, o en casi todas, porque nos fuimos antes de que terminara. Así que me olvidaré de esto para seguir recordando a Jared como mi querido Harry que siempre ha sido.

En fin, entre nuestro encuentro con Guillermo Arriaga, los museos y otros sitios que hemos visitado en el DF, las atenciones que han tenido nuestros amigos de la Escuela de Gastronomía mexicana, los platos riquísimos que hemos comido, y esto, si no fuera por el marrrrrrrdito Cadivi, este viaje sería perfecto. Nos falta encontrarnos a Café Tacvba en la calle, por decir algo.

agosto 27, 2010 Posted by | Cuentos de camino, Musiquita | , , | 8 comentarios

Ser un prisionero, jamás!

Dársela de rebelde a los 30 años es bastante ridículo, pero esta canción, desde que la escuché por primera vez, me recordó la adolescencia-compañeros-actitudes del rock and roll de mi vida. Cierto que con lo nerd y “Rottenmayer” que he sido siempre era más probable que un trabajo serio me consumiera la vida antes de quedarme con el pelo azul viendo quién me regalaba entradas pa conciertos, o sentándome en el piso de los antros nocturnos que ya no existen. Pero la canción Prisionero de Telegrama es un golpe en la cara para los que, difícilmente, hacemos otra cosa que trabajar…

Habrá cosas de la lista que cantan aquí con las que usted se sienta identificado. Yo por ejemplo, odio los almuerzos ejecutivos y de cualquier índole si son con gente del trabajo. Cobro utilidades, hago feliz a las amigas de mi abuela (con el tema de la “jubilación” -grima-), no tengo un carro de la empresa pero sí un par de créditos perpetuos y espero por el ascenso “hasta no aguantar más”.  A mí me faltó que incluyeran en la letra algo relacionado con el HCM, pa rematar…

Escuche con atención, busque sus semejanzas, decida en cuál de los dos extremos está: pelando pero feliz o prisionero con cheque. De elegir esta última, créase aunque sea por los 3 minutos que dura la canción esa frase de: “ser un prisionero jamás!”

junio 17, 2010 Posted by | Musiquita | , | 8 comentarios

Después de Aerosmith y mi guayabo imperdonable por Cerati

No reseñar en el blog que fui a ver a Aerosmith sería bastante chimbo. Pero hubo tantas cosas chimbas entorno a ese concierto que la verdad, tampoco sería gran cosa. Y sí, yo que he sido una fanática a muerte de Gustavo Cerati (solo, con Soda, buen o mal acompañado) desde que mi papá me trajo el vinil de Doble vida cuando yo apenas tenía 9 años, estoy en este momento más monotemática que de costumbre con ese asunto, en pleno sufrimiento por su salud.

Sin embargo, dos días después, luego de todos los periódicos y tanto twitter que hemos leído, hoy miércoles ya no vale la pena que repita que el concierto de Aerosmith no pateó traseros, no prendió al público, no fue tan largo como prometieron (1 hora 50 minutos y no las 3 que habían anunciado), no sonó para nada duro como merece el rock and roll, y todos esos “no” que seguro se saben de memoria.

Sobre el ambiente, citaré algo que me dijo Lita, en lo que coincidimos plenamente: “Siempre tuve la extraña sensación de que el show apenas comenzaba”.

A pesar de la ronchita nunca antes vivida en el “general”, es decir con los plebeyos, yo disfruté el concierto. Steven aunque ya no puede soltar el gañote como antes, es la doña más respetable que he visto en escena y vi en vivo algo con lo que me sentí identificada: no podemos trabajar sin un ventilador en frente. El para poder respirar y moverse y yo, para sobrevivir a los vapores sanfelipeños sin aire acondicionado. Es un tipo genial y junto a Joe Perry son toda la banda, según yo. Cada uno a su estilo, son la esencia de Aerosmith. Eso se sabe, pero lo vimos, pues.

En cada reseña que he hecho de conciertos acá, siempre he chillado por canciones que faltan y en este chillé mucho más. Es obvio: una banda que tiene 40 años, un montón de discos y no llegó ni a las dos horas de show, por supuesto que iba a dejar temas de los importantes por fuera. Amazing, Angel, Dude looks like a lady, Jaded y la más imperdonable de todas: Janie’s got a gun, quedaron sólo en los mp3. Yo iba mentalizada a que mi favorita iba a ser descartada de plano, primero por no ser de las más conocidas y luego, por ser extremadamente romanticona: Fly away from here. Pero bah, I don’t wanna miss a thing es lo más baladoso que existe y la tocaron, pero claro, era la única que todo el mundo se sabía y cantó durísimo, como si fuera la canción de la novela de las 9 en los 80. Es la Mariposa Technicolor de Aerosmith.

Mis momentos de clímax fueron con Fallin in love, Living on the edge y Draw the line.

En fin, una buena banda que siempre me ha gustado, presentada eso sí, en un despelote que noté mucho peor que en otros conciertos, en el peor de los sitios y con tarima y sonido inferiores a los que monta Henri en el Top Festival, que perdón, es la referencia más cercana que tenemos los barquisimetanos. Y es triste. Un showcito.

Es todo lo que puedo decir ahora mismo, justo cuando no paran de enviarme mensajes y llamarme para decirme que a Cerati le declararon muerte cerebral y yo no paro de pedir que eso no sea cierto, como tanta gente, como muchísimos de ustedes y la mayoría de mis amigos. Al salir de Aerosmith, supimos la noticia de la gravedad de Cerati, y opacó totalmente el ya de por sí, desafortunado concierto.

Detalles aparte, he visto 4 veces a Cerati como solista y 2 con Soda Stereo. No quiero hacer recuentos pavosos, pero a este show del sábado pasado no fui “porque iba a ver a Aerosmith”, y por el viaje a Caracas, los permisos en el trabajo, etc, no pude cuadrar para ir a los dos conciertos. Con el tema de que Cerati viene siempre, lo aplacé por los viejitos y con muchísimo pesar confieso que siento como dice el refrán: Cambié a mi madre por una burra.

Y sí, ahora pienso en Aerosmith con “arrecherita” y me caigo extremadamente mal por no haber ido al concierto de Fuerza Natural, del que hubiera salido súper enamorada como es costumbre y como salieron mis compañeros en esto. Por haberme importado faltar al trabajo el unes, instalarme tantos días en Caracas y todas esas cosas que uno piensa cuando crece y se convierte en gente seria y aburrida. No me soporrrrrrto.

mayo 20, 2010 Posted by | Musiquita, Uncategorized | , | 3 comentarios

10 años después, Cayayo

En 1999 yo todavía no tenía Internet ni estaba acostumbrada a esas comunicaciones tan rápidas como las que tenemos hoy en día, cuando uno se entera que algo sucedió a los 2 minutos, cuando mucho.

Lo supe al día siguiente, pues aunque en la noche lo dijeron en La Mega, yo estaba pendiente de otra cosa porque me iba al Poliedro a ver a Alanis Morissette el 18. Igual, lo supe por La Mega: “murió Cayayo”.

Claroscuro le abría a Alanis y ese fue el primero de los muchos homenajes que escucharía en los años siguientes.

Aunque era muy niña cuando el boom de Sentimiento Muerto, tuve la suerte de verlo dos veces con ellos  (una de esas en Sábado Sensacional en Barquisimeto), y una con Dermis Tatú cuando ya estaba más grande.

10 años leyendo-escuchando esas frases que sirven de título y calificativo: “emblema del rock nacional”, “la primera leyenda del rock venezolano”, “el más genuino rocksatr que ha parido esta tierra”…y aquella con la que titularon en la revista Exceso “De rock  también se muere”

Yo pongo La violó, la mató y la picó hoy todo el día… como intensa-pegada, como si no hubieran pasado 10 años ya.

…”de los sueños y delirios,

que he dejado sumergir”.

noviembre 17, 2009 Posted by | Musiquita | | 5 comentarios

En el Lara Top Fest

  • Fui al Top Festival….aunque suene raro.
  • No pasé roncha y no lo puedo creer. Como a todos los conciertos que voy, llegué tarde porque me choca esperar. Cuando llegué, ya todo el mundo había entrado así que no tuve que hacer cola ni nada. Nos dieron unos pases mágicos, conseguimos puesto de estacionamiento cerquita y entramos velozmente al área VIP. Buen puesto.
  • Todo el mundo siempre está esperando (no sé por qué) que el gobierno les de “algo”. Yo, en mi vida, y de éste muchísimo menos. Pero por primera vez digo que recibí algo del gobierno regional: una acreditación para lo más importante de su plan de gobierno, es decir, el Top Festival. Y sin pedirla, ¿cuánto no es? No iré a ninguna otra función, por cierto, pero gracias.
  • Nunca había visto a Servando y Florentino y los amé. Nadie me cree, pero me encantan. Tienen mala fama de todo pero son unos artistas, que lo digan la Nerd y la niña fresa. Y cantan de verdad, con el perdón de algunos amigos que dicen que cantan y no cantan nada, por ejemplo. Me gustaron, y?
  • Rubén Blades es un señor artista. 2 horas de concierto de las canciones de siempre, del soundtrack de Feli, demasiado fino. Como no tiene temas nuevos, cantó esos clásicos eternos: Plástico, Decisiones, Ligia Elena, Plantación adentro….ahhhhh y María Lionza, demasiado Yaracuy!!!!!!   =)    Impecable, así como uno se imagina que es una gente que ha oído toda la vida., aunque sea indirectamente.
  • Marc Anthony definitivamente no me gusta. Tiene tremenda voz, eso sí. Pero me pasó eso que le pasa a uno cuando tiene que calarse canciones seguidas de una música que no le gusta, estilo ruta: me obstiné. Muy imponente, muy “internacional”, la gente vuelta loca, pero qué se le hace? El hombre no me gusta en lo más mínimo. Y además es un payaso: Hizo una dramatización de emoción, medio temblaba, se persignaba, y ya iba a llorar. Ay no, mi amor con bastante payaso tengo que lidiar a diario pa calarme un showcito así voluntariamente. Next.
  • Lo único divertido para mí de que viniera Marc Anthony era escuchar a toda la humanidad pronunciar mal su nombre. Unos más pa’lante, simplemente dicen “Marántoni” y otros demasiado gringoleo “Merkkkk-azoni”. ¿Es tan difícil decir Marcántoni?
  • El estadio es tan enorme que los gritos son demasiado finos…da esa sensación de concierto sabroooooosa que tan poco se ve en Barquisimeto. Lo malo es que como comentábamos allí, un concierto de rock no llena eso ni en mil años: sabemos lo pichiiiiiirres que son los rockeros guaros para pagar entrada y luego, nunca hay suficiente motivación, como sí la tienen evidentemente los pachangosos y románticos.
  • Como Marc Anthony me obstinó, me fui temprano y no encontramos cola saliendo, así que llegué rapidito a mi casa y no puedo creer que no tenga ni un solo cuento de roncha al respecto.
  • De mi lista de conciertos, este es el primero “tropical” al que he ido. Fue raro, la verdad.
  • Ahora, hablar de los animadores, de la actitud y pinta de 31 de diciembre de la gente en el VIP, de lo bárbaro y desconsiderado que me parece por parte de la gobernación generar el caos que desencadena un evento así en la ciudad y escupir para su casa a las 40 mil personas que asisten a las 4 de la mañana, como si fueran 40 mil que no tienen oficio, un MARTES, MIÉRCOELS, JUEVES…..es redundar. Ni hablar del marco teórico del Top Festival. Los que vivimos en el estado Lara sabemos que es el hijo consentido de nuestras autoridades. Y ya, aquí no hay preocupación de otro tipo. Así que también es redundar.
  • Y esa fue toda mi experiencia en el Top Festival, porque no hay nadie medianamente decente en el cartel que me haga regresar al municipio Palavecino para celebrar con “el gobernador de los grandes eventos”.

 PD: Y sí vine a trabajar al día siguiente,  por si acaso…..

octubre 28, 2009 Posted by | Cuentos de camino, Musiquita | , , , , | 7 comentarios

Hace 8 años en La Mega

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El pasado 6 de agosto cumplí 8 años de locutora en La Mega de Barquisimeto. Son muchos los post que le he dedicado a La Mega, en los aniversarios de la radio, de mis programas, y ya es un disco rayado que vuelva a decir aquí que esa es la radio donde siempre quise estar.

El viernes 7 hicimos el foro Voces en corto circuito, como parte de la lucha que el circuito Mega hace para mantener todas las radios encendidas. Luis Chataing, Guillermo Díaz, Iván Matta y Alex Goncalves vinieron de Caracas a expresar sus opiniones en el auditorio de la Universidad Fermín Toro. Los “teloneamos” de Barquisimeto, Leonardo Camacho y yo. Unos con más años, más celebridad, más programas y más real que otros, pero todos llevamos la palabra “radio” pegada en la frente y la vocación. Y no es nuestro caso nada más: No he conocido al primer trabajador de radio que no se apasione la vida entera haciendo eso y que de pronto empiecen a cerrar las emisoras aquí es un shock insuperable que obviamente, no queremos seguir viendo –ni oyendo-.

Esa lucha, lo dijimos varias veces no es sólo por el circuito Mega, sino por la radio en general. Pero este post, condicionadamente es sobre mi cumpleaños en La Mega, y lo que quería referir del foro es lo que allí dije: que me gustaría haberlo celebrado, teniendo otro contexto. Y quiero decir: 8 años y contando!!!!

Cuando empecé a trabajar ahí tenía 21 años y apenas estaba en el 3er semestre de Comunicación Social. Toda la vida le agradeceré a Juan Andrés Peñalver haberme ofrecido en nuestras largas jornadas de fin de semana en Bamboleo, ese horario pesado pero divertido, de 10 a 12 de la noche, razón por la cual me quedaba dormida en la clase que tenía a las 7 am.

Además del enorme palo de agua que cayó esa noche que empecé en La Mega mi primer programa que se llamaba A última hora, tengo dos anécdotas que me encanta repetir: Nelson Zambrano fue mi primer operador, y varias personas me decían que era el mejor de todos. “¿Con qué vamos?” era la pegunta que no dejaba de hacer antes de ir al aire para que no lo agarrara fuera de base con algún track del mini disc o alguna llamada. Le tenía pánico porque como saben los que lo conocen, es demasiado antipático y mete miedo, pues. Luego nos hicimos panas porque somos como de la misma calaña jajaj y hoy en día es el gerente de producción de la radio, y también es mi esposo. Y no por esto último, pero confirmo que como operador, no se aceptaba ni un error. Adicional: Lleva 17 años ahí, más de la mitad de su vida. Nadie hace eso sino es por amor al trabajo, no??

Esa misma noche, la primera persona que me llamó para desearme suerte en el programa y tal, fue Leonardo Camacho, el Doc, a quien para el momento, yo no conocía de nada. Se había ido temporalmente de La Mega, dejando ese horario, precisamente. Fue muy pana dándome tips  del horario difícil, y a los meses regresó para la mañana de donde no salió más. Hoy en día, es el director de la radio, mi pana y mi compadre.

He estado en todos los horarios de La Mega  -menos en la mañana, salvo casos puntuales-: Tarde en la noche, temprano en la noche, tarde en la tarde, a media tarde y tempranito en la tarde. Y así somos allá: un equipo grande, una familia grande.

Sigo creciendo, sigo aprendiendo, sigo makinando, ahora en la lucha por hacer valer los dos slogans más recientes de la radio: Fuerza Mega, donde sea….

[Break: Por cierto, para los que me mandaron correos a favor del gobierno, alegando que las radios explotan a sus operadores, les informo que en La Mega, todos cobran mucho más del sueldo mínimo y tienen todos los beneficios contemplados en la Ley. Y hasta donde yo sé 6 horas de trabajo diario no es explotación. Información general, pues.

Ahora, para lo que dicen que no todos los programas son buenos, que si este desinforma, el otro sólo echa broma, creo que no es necesario repetir que esta es una radio de entretenimiento, de corte juvenil y que si un programa le parece malo o lo que usted quiere es escuchar noticias, como todo en la vida: puede cambiarlo y poner otra cosa. Y si cree que la radio va a ser tan culta como nuestro único canal social, pues siéntese a esperar. Me molesta que suene a caletre, de parte y parte.]

Aunque ya nadie lo soporte, dejo el video de la canción en español que MAAAAS sonaba en La Mega cuando empecé

Y esta la que más sonaba en inglés

Y esta la venezolana, cuando no existía el neofolclor

agosto 11, 2009 Posted by | Cuentos de camino, Gajes del oficio, Musiquita | 10 comentarios

“Yo puse las canciones en tu walkman”

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El walkman y yo somos contemporáneos, ambos de 1979. El de julio y yo de diciembre.  Vine a tener el primero como a los 9 años, con cosas tan distintas en los cassettes como Menudo, Guns n’ Roses y Zapato 3.  La semana pasada con la celebración de sus 30 años (yo todavía tengo 29, ok?), leímos y oímos mucho sobre él. Y yo, pues como buena pegada del pasado, no quedo atrás.

Mi primer walkman era un Sony, claro, el padre de la criatura, negro, y me duró muchísimo. Pero después, Feli y yo nos enamoramos de uno que vimos en Margarita, blanco con los botones morados, de niñita pues. Además traía en los audífonos unas gomitas de colores que uno cambiaba según la combinación que quería tener ese día. Y ese me duró mucho más.

Creo que en total tuve 4, siendo el último un Aiwa que también compré en Margarita, traicionando por primera vez a Sony, cuyos audífonos debo decir, aún existen y aún cargo para arriba y para abajo.

En un artículo publicado el viernes en El Nacional, titularon que el walkman cambió la forma que teníamos de escuchar música, y ciertamente, por eso se nos hizo un objeto tan entrañable. Te aislabas con lo que querías oír, lo podías repetir dándole a rewind cuantas veces quisieras, te desconectabas en los viajes de la música del carro de los demás, o era la compañía de los que no tenían.

Cuando viajaba con mi amiga La Mona, siempre íbamos oyendo canciones de despecho adolescente y pobre de nosotras si queríamos repetir o adelantar las canciones. RWD y FWD. Oh well. Era un denominador común para todo su público: viajar con él encima.

En fin, para mí, como para muchos, se convirtió en un compañero de vida inseparable: Poder oír la radio en todas partes era un punto fuerte y además, siempre cargaba un montón de cassettes (que por lo general, grababa de la radio) y mi vida cambió cuando empecé a comprar pilas recargables. TDK, Sony, Maxell, Sonoteck. Un aparataje.

El sábado hablábamos en el programa que en los 80 la gente decía “guolman” para referirse al aparto, sin la notable pronunciación de la sola K que da el LK en inglés. De hecho recuerdo que había gente que le decía “stereo” para no lidiar con la pronunciación de una palabra tan difícil.

La última vez que vi a Fito Páez cantó una de mis canciones preferidas: Al lado del camino, y cuando recitó “yo puse las canciones en tu walkman”, soltó rapidito “¡qué viejo!!”, hoy sería Ipod.

Me costó mucho superarlo, de hecho, tuve mi primer y único discman que aún funciona, bastante tarde con respecto a mis amiguitos. Y por el mismo camino voy con el Ipod: nadie me cree que no tengo. Sé que es una maravilla y cuando los veo, me siento en las cavernas. Quizás es por eso que el walkman para mi sigue siendo lo máximo aunque ya ni vendan los cassettes con música. Me pasé.

Ahora, el nombre walkman como producto sigue existiendo, pues Sony lo ha adaptado con la enorme capacidad de almacenamiento, pantallas touch y demás para competir con el Ipod. Pero para nosotros el walkman, es el guolman de los audífonos redondos y el RWD.

PD: la calidad de la foto apesta pero era el modelo que quería

julio 6, 2009 Posted by | Cuentos de camino, Musiquita | , , , | 6 comentarios

Esto es ska…y remember

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Lo mucho que esperaba el concierto de los 20 años del primer disco de Desorden Público, no era nada para lo que iba a pasar. Y es que este fue un concierto mandado a hacer para gente como yo, que nos la pasamos en un eterno “recordar es vivir”. Los pegados, como dicen algunos.

Lo insuperable que ha sido Desorden todos estos años por sonar simplemente perfecto en cada canción, fue multiplicado en un show súper cuidado, como debe ser. No como ese mamarrachito de hace unos meses en el festival de bandas emergentes. No era para menos el motivo del festín.

Puras canciones viejas, nos callaron a los que siempre nos quejábamos de que en los recientes, no cantaban nada de aquella época de antaño. Y esa era precisamente la idea: celebrar esos temas viejos, irreverentes que todos cantábamos sin parar a diferentes edades al final de los 80. En dos horas de concierto la canción más nueva que había sonado era Tiembla, y nos revelaba que no habría mucho más nuevo allí. El show duró dos horas y media y uno siempre quiere más.

Mal aliento arrancó el repertorio del rememeber y aunque quedaron tantas clásicas por fuera, no dejó de ser completo, contradictoriamente. Todas esas las queríamos volver a escuchar. Eso sí, espero que cuando Canto Popular de la Vida y Muerte cumpla 20 años, vuelvan a hacer otro toque así, porque ese es el de mi adolescencia en pleno.

Videos, performances y cuentos ambientaron muy divertidamente muchos de los temas como Lili es…, Cucarachas con suerte, Lo agarraron, Dónde está el futuro, por nombrar algunas que fueron completadas con ese himno que más nunca pudieron volver a cantar por censurada: Políticos paralíticos, que tumbó el Teatro Juares. Oscarelo proclamándose como nuevo presidente, dejó aquel discurso del gobierno “más mejor y menos peor”, para confirmar que lo que cantó 20 años atrás sigue siendo exactamente igual, y  también parodiar un poquito a nuestro Presidente, y burlarse de todos sus inventos descabellados, al proponerle a Henri Falcón, por ejemplo, una entrada al mar para el estado Lara. Estilo el comandante, pues. Y cuando parecía que iba a pronunciar un discurso amistoso, dijo que todos eran “la misma vaina”, cualquiera fuera el color. Fue genial. Nel dice que soltaron en unos 10 minutos lo que tenían acumulado por todos los años que no pudieron tocar esta canción.

Mi momento preferido del concierto ocurrió bien temprano: Ya había oído que Pablo Dagnino cantó con ellos en Caracas, y en la cola me dijeron que también había venido a Barquisimeto. Estaba preparada para morir y así fue. Walter me advirtió que quedaría con las “manos frías” de cantar Dagnino. Caplís lo presentó con un cuento de la música que hizo historia en los 80, y el gran Pablo entró con Miraflores, mientras todos los de Desorden tocaban y coreaban “Quiero trabajaaar en el gobieeernooooo” (otra que 20 años después cabe perfectamente en nuestro contexto actual) e hizo que yo quisiera sólo escuchar canciones de Sentimiento Muerto, olvidándome de los protagonistas por un rato. Esa y Manos frías –efectivamente-,  hicieron mi noche, la verdad, para mi era suficiente ya.  NADIE fue más feliz que yo en todo el Teatro Jurares y punto. Pero después cambié de opinión y seguí tripeándome a DP.

Otro momento retro, que también estaba anunciado, fue la intervención de El Pacto. Por mucho que nos obstinen las proclamas chavistas de lo que es esta banda hoy en día –casi inaguantable- forma parte de la vida de todos nosotros los guaros y yo, casi lloro por aquellos tiempos en los que El Pacto le abría los toques a Desorden. Máaaaaas remember y sí, demasiado emocionante y fino verlos a todos juntos tocando y brincando Caravana. Los nuevos y los viejos pactos, incluyendo a Ciro que ya no vive en Venezuela. Demasiado.

Creo que esta vez el público si fue algo homogéneo. Las características físicas que veíamos desde arriba no mostraron que la mayoría de los hombres fanáticos de Desorden ya no tiene pelo, por ejemplo ja! Y al menos los que tenía a mi alrededor no estaban esperando solamente Allá cayó, todo el mundo estaba en la misma onda. Ahora, de haber alguno que fuera sólo por el “muñequito ‘e tiza  en la acera”, se fue contento porque esa siempre es la última, única de Plomo Revienta en el repertorio.

DP/SM/El Pacto: Naguará de pegaaaaaaaos todos los que estábamos ahí! Un back in time con una de las mejores bandas de nuestro país. La que ha sabido mantenerse y seguir siendo respetable con los años, la que igual que las otras, no supera sus clásicos, pero aún sigue haciendo música fina. La niña modelo para todas las agrupaciones venezolanas. Desorden Público, explicando 20 años después que esto no es sak, ni kas, sino ska.

junio 21, 2009 Posted by | Musiquita | , , , | 3 comentarios

“Este es un ameno ensayo del show que vendrá después”

Jorge Drexler - Cara B [2008]

Así describió Jorge Drexler a su recital del sábado que me dejó gratamente sorprendida. Primero porque yo, que no soy fanática entregada de él, pero me encantan algunos discos, esperaba un concierto más tieso, simple y plano y para nada fue así. Ciertamente fue un concierto algo raro, pero muy entretenido y chistoso. La verdad Drexler, superó mis expectativas.

Dijo que era como un ensayo porque se permitió varias improvisaciones e incluso, pelones. Lo dijo, aunque también ha confesado que indisciplinadamente, nunca ensaya. Y tenía el plus de que llevaba 8 meses sin tocar. Y quedó bien.

Generalidades: Aunque ya he ido a otros conciertos en el Aula Magna, la mayoría a los que voy y que disfruto hasta la muerte, son los escandalosos, donde los acordes retumban. Cara B obviamente, era de esos conciertos íntimos, a los que yo honestamente, les huyo. Y aunque la gente parecía rezar, mientras coreaba bajiiiito todas las canciones, fue un concierto con fuerza. Fue Drexler, pues, creo que tuve suerte de haberlo visto en este momento antes de que la gente lo siga comparando con Ricardo Arjona (cosa que escuché no menos de 10 veces en radio y tv estos días).

Creo que por eso mismo del retumbe, deliré cuando soltaba la guitarra acústica para tomar la eléctrica y la cosa cambiaba un poco. Agradecí esos ratos.

Lo mejor: el repertorio. No hubo momentos de aburrimiento, de “que pase rápido esa canción, por Dios”. De verdad que la selección fue perfecta. Lo que más me gustó fue que cantara Inoportuna como de cuarta y por primera vez en un concierto, no tuve que esperar al menos una hora, la canción que tenía más ganas de escuchar. Pocas veces pasa.

Ahora, la que sonó mejor, según yo, fue El pianista del gueto de Varsovia. En un show que fue como tan calladito, este tema sonó durísimo. Además, hizo un juego de luces con el cual nunca se vio su figura y solo veíamos la luz mientras lo oíamos con una entrega mayor que en el resto de las canciones. Creo que también me gustó de esa manera porque, por el azar concurrente –que diría mi jefe- vi la película El pianista la noche anterior y tenía muy fresca la historia de Wladyslaw Szpilman.  Roman Polanski y Jorge Drexler las contaron a su manera y a mi se me juntaron en menos de 24 horas.

Lo inesperado: Feli que no iba al concierto ya sabía que Roque Valero iba a cantar. Yo que trato de averiguarlo todo antes de las cantadas, fallé esta vez. Por eso tuve miedo cuando lo llamó a la tarima. No me gusta Roque a pesar de que me cae muy bien. Le jaló bastante, dijo que lo admiraba, los abrazó y le dijo compadre…eso está bien para un paisano nuestro. Cantaron juntos Tonada de los tormentos de Simón Díaz, y debo decir en rima: Me quito el sombrero, Roque Valero….sobre todo por como tocó el cuatro. Confieso que lo subestimé.

Las frases: Además del título del post, me gustó cuando reconoció que pierde el sentido del ridículo con los años y quizás por eso no tiene esa actitud intensa que yo esperaba. También me agradó cuando en  Hermana duda, cambió la frase de “vendrán otras guerras” por “vendrán otras gripes” para referirse al tema de moda, pues. Y cuando le pedía a los del sonido que le subieran o le bajaran volumen a sus micrófonos y monitores, cantando como canta exactamente todas sus canciones, lo que confirma esa premisa de mi mamá de que el man habla más de lo que canta, pero me encantó. “Por favor Matías bajále volumen al micrófono”, en el mismo tono que dice… “Linternas japonesas y chicles americanos en los bazares coreanos de San Pablo”, por ejemplo.

El público: El mismo público ladilla de toda la vida. Como dije, me daba risa porque nadie cantaba a todo gañote, al menos arriba en el balcón, donde yo estaba. Muy, muy calladito, la gente iba coreando los temas, sin gritar y sin perder la compostura. Pero no dejaban de gritar que si “te amo”, “qué beeeello” y volverse locos pidiendo temas a cuenta de que a una, la complació al principio. Entonces todos quieren lo mismo. Sin embargo, un pana me dijo que lo de abajo sí cantaban durísimo…

Lo muy Anairene: que Nel me llevara a Caracas y me esperara afuera del Aula Magna. Es el mejor esposo o qué? Aunque el tipo no le gusta, él me compró la entrada y me llevó.  Se entretuvo afuera viendo todas locuras que suceden alrededor de un concierto por muy de “aulamagna” que sea. La gente no lo podía creer y piensan que yo lo exploto, pero no. A otros en cambio, no les entraba en la cabeza que no le guste Drexler y no se haya motivado a entrar.  Después fue compensado con una entretenida y muy cuentera cenita caraqueña jeje.

El fin: Mi amigo Juan Andrés Peñalver me amenazó de muerte  si escribía algo malo del concierto en el blog jaja. El y los otros 38 amigos míos, fanáticos entregados que fueron, me hicieron comentarios al respecto. Consciente de que soy una ladilla para todo, juro que no se trata nada más de criticar, no lo hago por deporte, pero a lo que me refiero con esto de tener  la opción de que no te guste un concierto, obedece a que los músicos no son perfectos, y no es obligatorio que por mucho que te gusten, el concierto será bueno. Verbigracia: Fito con Rodolfo e Incubus, y no quiere decir que alguno de los dos me haya dejado de gustar. Juan Andrés me mandó un mensaje antes de la amenaza y me dijo “esto va a estar arrechísimo” y yo le respondí “eso espero”. Y así fue.

Drexler, canta-habla definitivamente, y a mi me encanta eso. No tiene esa pose del cantautor intenso, de lejos se ve más bien, bastante light.  Divertidas luces y sonidos grabados de las propias calles caraqueñas. Un tipo muy ingenioso, además de romántico, poeta o lo que sea- Fue un concierto my completo, donde faltó muy poco y quedó un grato gusto de haber estado ahí. En definitiva, fue hermoso…

mayo 11, 2009 Posted by | Musiquita | 8 comentarios

¡Café completo!

cafe_tacuba

Esta no es una entrada de www.con-cafe.com!

 

Sí…Tenía muchísimo tiempo sin postear, pero entre el aboye que se me ha multiplicado estas últimas semanas y las ausencias informáticas que he tenido en mi súper hora de almuerzo, no había tenido tiempo. Ajá, al grano…

 

Café Tacvba era una deuda que yo me tenía de toda la vida. Una de las pocas bandas mexicanas que me gusta muchisísimo (recuerdo a Timbiriche jaja), desde que estaba en bachillerato. Long time ago. Entonces este concierto fue como una recuperación de tiempo, por todas esas canciones y todos esos años noventosos, en los que no existía Internet y uno alquilaba Cd’s en el Capital Plaza para poder grabar las canciones que querías.

 

Arrancamos a las 6 de la tarde para Valencia. Nelson me pasó buscando por San Felipe, con mi fiel compañera La Mona, y nuestro pana Walter, dos razones suficientes para reír todo el camino, tarareando, por supuesto Café Tacvba. Waros teníamos que ser, diría Rufi.

 

Cuando llegamos, ni supimos de Caramelos de Cianuro. Los escuchamos por allá a lo lejos y cuando entramos, no pasaron ni 15 minutos para escuchar a la gente que fuimos a escuchar.

 

Me gustó mucho la energía con la que tocaron un poco más de dos horas y ese punto exagerado que tienen: Son demasiado divertidos con las canciones divertidas y demasiado desgarradores con las canciones desgarradoras. Y así nos pasearon de extremo a extremo.

 

“Diluyan sus problemas. Diluyan hasta su nombre”, dijo Rubén (a mi me gusta decirle Cosme) al arrancar. Yo lo que diluí fueron los nombres de otros para sacudírmelos mientras veía y oía que todo sonaba igual a como está en nuestras mentes. La memoria de éxitos repetidos como Las Flores, por ejemplo

 

Las luces, la ropa, el personaje de cada uno, las crinejas de Rubén, el paltó de Enrique, quien sí es igualito a su hermano el guitarrista (o es al revés?), y Emmanuel es igualito a Naudy Fernández, pero flaco, y según Nel, una imitación de Roque Valero en la batería. Y el repertoooorioooo, oh por Dios, puedo decir que hace años no quedaba tan conforme con el repertorio de un concierto (salvo el de Soda Stereo, claro, que muchos de ustedes leyeron, me pelearon o siguieron la bola). Sí, definitivamente, estas son las cosas básicas que a mi me hacen tan provincianamente wara, chico! Y no grupos electrónicos o raros europeos, qué hago.

 

¿Qué tocaron? ¡Todo! No es fácil administrar un repertorio de tantos años y tantos éxitos, pero la selección de verdad fue inmejorable, y vaya que pocas veces digo esto. Tengo temas favoritos universales que le gustan hasta el gato como Eres, que es impelable. O Esa noche, con esa letra amarga bolerosa que me encanta. Pero uno de mis favoritísimos en la vida es Trópico de Cáncer, vieja, nula, poco conocida y no éxito de radio. Cuando íbamos en camino, Walter comentaba el set list que había visto en Internet y yo le dije que lamentaba que toda la vida, Trópico había sido de mis favoritas porque esa jamás la cantarían. Todos asintieron unánimemente con “claaaro, esa nooo!”, y La Mona decía que yo siempre tenía una exigencia de ese tipo para después salir descontenta con algo. Resignada a no escucharla jamás en vivo, morí cuando Rubén-Cosme dijo “ahora vamos a cantar un tema de cuando el planeta todavía nos aguantaba”, o algo así (mal parafraseo), “esto es Trópico de Cáncer”. Demasiaaaaaaaaaado!!! Morí, de verdad. Y de ahí en adelante, todo fue tan completo que la ausencia de El ciclón, El puñal y el corazón o Aviéntame, no fue reprochable ¡100% conforme!

 

Casi 30 canciones (unos contaron 27, otros 28, y hasta 29), un montón de horas en las que sorprendían con una y con la siguiente, toda la noche. El bis más largo que he visto en mi vida empezó con Eres, que la gente pedía como loca, suponiendo que era la que faltaba, sin saber que aún quedaba pendiente la mitad del concierto. Rubén bromeó anunciando el “momento de las complacencias”, y se soltó puros clásicos. Bastantes concesiones para mí, que hasta me tripée su finísima versión de Los Tres. Es que hasta la pegué con el disco nuevo, que casi no me gusta, puesto que abrieron con Seguir siendo, mi preferida del Sino.

 

¿El público? Poco, y la mayoría una ladilla como de costumbre. Al llegar nosotros repetíamos ese chiste de los Benjamin (Buttons) que sueltan a cada rato en la radio, por los personajes “adultos pero del rock” que nos íbamos a encontrar. Sacando la cuenta, yo tenía unos 14 años cuando empecé a oír Café Tacvba, es decir que ya han pasado 15, o sea que quienes eran grandes en esa época, son treintones cercanos a los 40 y se vistieron con franelas negras y Converse para ir -como siempre- al concierto. De ese paquete sólo se salvó Walter, que tiene 23, lo que a nuestras conversaciones equivale a unos 10, porque cuando nosotros ya íbamos a conciertos él aún no salía solo. En fin, obvio que Benjamins era lo que sobraba, y la mayoría eran panas. De mi época, sólo yo me ufané de no haber pisado los 30 aún, me quedan meses.

 

De los 100 que estábamos, 50 éramos de Barquisimeto, no sólo por la cercanía con Valencia o porque Santana (big adulto contemporáneo) estuviera tocando en Caracas, sino que con la muela que nos metió el diario El Impulso publicando que Caféta venía a tocar en los carnavales de nuestra ciudad, los Bejamin rockeritos nos quedamos picados. Nel concluye, que Henri Falcón tiene que ver con Evenpro y fue una estrategia para arrastrarnos hasta el Fórum. De ser así, gracias Henri, prefiero siempre pagar en el Fórum, que ir a tus meriendas gratis, así sea con Café Tacvba.

 

Ahora, los que teníamos alrededor eran esos que siempre uno quiere ahorcar. El bendito efecto Mariposa Technicolor, es decir, ir a un concierto para escuchar únicamente la cancioncita que no pelan en la hora loca, fue lo que hizo exclamar a todas las gafas que teníamos al lado: “ay, que toquen La Ingrata, esa es la que yo quiero” o “Chamo, y no irán a tocar Ingrata??”. Pfffff. Imagínense la escena cuando sonó.

 

Lo otro que detesto y que por su puesto, no faltó fue el corito mil veces reseñado con desprecio en este blog de “oeeee, oeee, oeee, oeee”, que lo usan pa todo. O los que gritaban sin parar “viva México, Cabrones”, imagínense si el concierto hubiera sido de Molotov! Lo único fino que hizo esa multitud fue en uno de los intros: empezar a cantar el inicio de El baile y el salón “papararapa eo eoooo”.

 

En conclusión, hermoso. Creo que los vi justamente en 2009 para poder escuchar este completo recorrido de años y no cuando Avalancha o Cuatro Caminos era lo nuevo. Con muchos temas acumulados, este era el momento de ver a Café Tacvba!

 

Por eso yo ya me voy.

no quiero tener nada que ver

con esa fea relación de acción,

construcción,

destrucción,

ah-ha.

¿Cómo es que te vas Salvador

de la compañía si todavía

hay mucho verdor?

 

marzo 11, 2009 Posted by | Musiquita | , , | 7 comentarios