Edelweiss’s Voice

El sonido de mis letras

Jefes lectores

Hay casas que huelen a libros. Libros prestados, tumbados, comprados, regalados, en fin, acumulados, leídos completos, a la mitad, jamás abiertos…en qué casa que haya una biblioteca no hay todos estos libros? Mi casa toda la vida ha olido a libros, y lo sé, porque a pesar de no tener olfato, sé que los libros tanto viejos como nuevos huelen muy rico.

 

Las oficinas no suelen oler a libros. Huelen a aire acondicionado y papeles por firmar. Pero las oficinas de mis dos jefes más recientes huelen extremadamente a libros porque es lo que los identifica.

 

Héctor Concari era mi jefe en el Hilton. Además de un gerente atento y resuelto, era una de las poquísimas personas con las que, además de hablar de los problemas, planes, el huésped tal, las habitaciones, los rollos, podíamos pasar horas hablando de películas y libros. Truman Capote nos concentró un tiempo en el que estaba de moda cuando Philip Seymur Hoffman lo interpretó en el cine y repasábamos (a veces mentalmente) páginas de sus cuentos, por ejemplo. Un lunes de “quickie” –reuniones breves en Hilton- anunciaban el heavy estrés que se avecinaba en la semana…pero en el ínterin íbamos hablando de cualquier realidad paralela que nos entretuviera la mente a ratos entre quejas y “aboyes” hoteleros. Además, no todos los jefes de uno escriben libros, no? Así que también era grato recibir libros autografiados del jefe.

 

Freddy  Castillo  Castellanos es mi jefe actual y quizás uno de los lectores más impresionantes que he conocido. No sólo por la cantidad de libros que lee sin parar, sino por la excelente memoria que tiene para grabar frases, páginas, líneas, años. Muchos de los que leen por acá (incluyendo anónimos resentidos) lo conocen y saben a lo que me refiero. Es también un rato incambiable el que puedo pasar después de hacer una agenda semanal, una entrevista o grabar secciones del programa de radio, porque paramos en un autor que compartimos, o uno que me presenta y me vende, que es más usual. Y también más de una vez salgo de la oficina con un libro en la mano!

 

Los dos convergen con frecuencia en Borges. Y en Octavio Paz.

 

Pero mi primer jefe, el de toda la vida, es también el primer lector que conocí: Feli. Desde que tengo memoria, Feli me leía los libros que me compraba, hasta que yo a los 5 años pude hacerlo sola con Hans Christian Andresen. Y esa es la imagen más vieja del jefe lector que tengo: Feli trasnochado con su insomnio leyendo uno y otro libro, y con un afiche en su cuarto que decía “leer es un placer”.

 

Todo este cuento viene a que ayer en la UNEY se celebró el día del libro, y coincidió con que Concari me mandó un mensaje y me contó de su nuevo texto próximo a publicar. Entonces me acordé, justo ese día,  de lo aburrido de los jefes que sólo dan instrucciones y lo divertido que es tener jefes lectores.  

 

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abril 24, 2008 - Posted by | Gajes del oficio | ,

8 comentarios »

  1. Mi único vicio es leer… Que buen post. Abrazos.

    Comentario por Oz | abril 25, 2008 | Responder

  2. La verdad que debe ser muy agradable poder hacer un paréntesis en el día a día y hablar de libros con tu jefe.

    Felicidades por la entrada.

    Comentario por maps | abril 25, 2008 | Responder

  3. Leer es la clave, éste sí lee, o, lee el doble.

    Comentario por pino | abril 25, 2008 | Responder

  4. Que querès vos que te diga? Me emocionè mucho con el post , casi tanto como con la noticia de que Olivia ya gatea.Claro que una cosa es el jefe lector y otra el marido que te persigue por toda la casa leyendote poemas de Paz o Borges.

    Comentario por estrellita | abril 25, 2008 | Responder

  5. ¡Y cuánto dice de quien lo escribe el hecho de estar feliz en un trabajo donde quien dirige y orienta es un hombre culto¡. La realidad y sus instituciones y nosotros seríamos infinitamente más pobres sino estos extraños jefes cuyo amor por los libros (y por la música y el arte y la política, la cultura en fin) son una herencia que nos prodigan cotidianamente. Éstos seres van creando una isla en medio de entornos poco cultivados, postergados, condenados en principio a la barbarie contemporánea. Algún día apreciaremos la exacta dimensión de nuestra deuda,más allá del tráfago de los trabajos y sus días.

    Comentario por José Luis Najul Saldivia | abril 28, 2008 | Responder

  6. ..y debo decir, que José Luis Najul S., también pertenece a este gremio, vicerrector lector! =)

    Comentario por edelweissvoice | abril 28, 2008 | Responder

  7. ¡Nada como el olor de los libros! Leyéndote hasta sentí que los olía. Para mi la lectura es uno de los placeres más grandes y los libros, uno de los mejores inventos del hombre.

    Comentario por MZ | mayo 7, 2008 | Responder

  8. Dios…. Leer!. es mi pasion, para mi es un deber… Aunq confieso q tengo como cuatro (4) años sin agarrar un libro para deleitarme con sus paginas, es q la vida de casada es dificil… jejeje y la de madre mas!.
    Pero cada vez q puedo m paseo x aqui, por la pag de la Uney q m reconforta el no poder leer como lo hacia antes.
    Aunq ahora mi interes es por aquellos libros de bebes, o las paginas en el internet q muchas veces te hacen la vida un poco mas facil.
    Exitos!
    Ly.

    Comentario por Ly. | mayo 19, 2008 | Responder


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